Barrios de Tokio
18 de enero de 2024
Casi a las 10 de la mañana salimos caminando unos 15 minutos hacia el templo budista Senso-ji en el barrio de Asakusa. Es el templo más antiguo de Tokio, fundado en el año 645, aunque fue destruido durante la segunda guerra mundial y reconstruido como símbolo de paz y renacimiento del pueblo japonés. Era casi imposible andar de la cantidad de personas que había, casi todos asiáticos, no sabíamos diferenciar japoneses de turistas chinos o coreanos, aunque si reconocíamos a los estudiantes japoneses que iban en uniforme. Antes de llegar al templo hay una calle comercial llena de pequeñas tiendas con artesanías y comida callejera, por la que nos costaba avanzar. Recorrimos el templo y salimos hacia el parque de Ueno que según Google estaba a media hora caminando. Paramos a comer un pan relleno de curry en otra calle con puestos de comida, ya que no habíamos desayunado.
Llegamos al Parque de Ueno, donde hay varios museos, templos e incluso el zoológico. Intentamos entrar a ver los pandas, pero un cartel ponía que había que esperar 30 minutos para verlos y desistimos. En el parque estaban montando una feria de comida y empezaba a llegar mucha gente. Era muy temprano para comer y seguimos hacia el santuario sintoísta Ueno Toshogu con su camino flaqueado por lámparas de bronce. Muy cerca de allí la pagoda de 5 pisos del antiguo templo Kaneiji, y que es la única construcción del templo que sobrevivió en la batalla de Ueno. Caminamos hasta el lago del parque, pero apenas se veía el agua porque estaba cubierto de vegetación, un poco seca, pero que imagino no remueven por ser el hábitat de muchas aves.
Nuestro próximo destino era Akihabara, el distrito de la electrónica, donde hay varias calles llenas de tiendas con artículos tecnológicos y también es el paraíso de los amantes de las series de anime y manga. Entramos en varias tiendas buscando una figura de un personaje que finalmente encontramos. Aprovechamos para comer en unas galerías con varios restaurantes: arroz, pescado y sopa de miso. Luego nos tomamos un café y cogimos el tren en la estación de JR hasta la estación de Shibuya.
Media hora después nos bajamos en Shibuya, donde está el famoso cruce en todas direcciones. Es también la zona de muchas tiendas de moda y estaba muy animada. Entramos en el Don Quijote, una tienda de 7 plantas donde puedes encontrar cualquier cosa, aprovechamos para comprar regalitos y curiosear un poco.
Caminamos un poco por el barrio y cerca de las siete de la tarde entramos a comer ramen en el único sitio que vimos que había sitio para comer, pues a esa hora todos los restaurantes estaban llenos. El ramen es una sopa con fideos, verduras y carne, entre otras cosas. Además nos pusieron arroz y gyosas que son unas empanadillas de carne.
Teníamos una hora de camino en metro hasta el hotel y pensamos en visitar la Skytree que quedaba cerca de allí. Nos bajamos en la estación de Asakusa, nos compramos un helado y caminamos hacia la torre que es un mirador, además de una torre de radiodifusión. Es actualmente la estructura artificial más alta de Japón con 634 metros. Justo al llegar la cerraron, así que nos conformamos con dar una vuelta por los alrededores y hacer alguna foto.
Volvimos andando al hotel después de 12 horas de turismo por Tokio. Según mi móvil, desde que comenzó el viaje hemos caminado 197 km, casi la distancia de Barcelona a Andorra.


















































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