7 de enero de 2024

Aterrizamos a las 9:30 de la mañana. El aeropuerto está en una isla cerca de la península de Corea así que mirando la cámara del avión daba un poco de miedo ver solo agua y la pista de aterrizaje muy corta, aún asi fue perfecto. En el avión nos habían dado un papel para entregar en inmigración con nuestros datos. En el control de pasaportes había mucha cola pero lo pasamos bastante rápido y en silencio. Nos hacen foto y toman las huellas y no nos hablan porque al leer el pasaporte parece que la pantalla que tenemos delante se pone en español y nos indica lo que hacer. Xavi dice no le funcionó lo de sus huellas pero aún así pasó. Las chicas de mi control y el suyo estaban hablando entre ellas mientras trabajaban y no estaban muy atentas. 

Pasamos a recoger las maletas que tampoco tardaron tanto y salimos. Nos encontramos con un montón de chicas con carteles y fotos de algún ídolo de kpop que vendría en nuestro vuelo.  Cambiamos dinero y fuimos a comprar la tarjeta Tmoney para el transporte, en una tienda de conveniencia que es donde venden un poco de todo. Siguiendo los carteles bajamos a coger el tren rápido, pero el primero que salía era el que hacía más paradas, y es más barato, todo ventajas. En 10 minutos, a las 11 de la mañana nos subimos al tren vacío pero en las siguientes paradas se llenó a tope. 

Una hora después llegamos a la estación de trenes de Seúl. Desde allí fuimos caminando al hotel. Eran 50 minutos y casi 4 km,  pero ya lo habíamos decidido para poder ir viendo la ciudad. Fue duro el camino porque había nevado y quedaba hielo en las aceras. Teníamos  -4 y sensación térmica de -10 por el viento. Google Maps no funciona bien aquí y no hace rutas andando, por suerte Siri nos ayudó y seguimos las indicaciones. No nos gustó mucho la ciudad en principio, pero luego ya llegamos a las grandes avenidas que habíamos visto en YouTube. En los vídeos parecían más grandes, pero en la realidad las vimos más pequeñas. A medida que caminamos íbamos reconociendo algunas calles que habíamos visto en YouTube. Atravesamos el barrio de Myongdong donde estaban montando los puestos de comida callejera, hasta llegar al hotel Biz Hongro en el barrio Jongno-gu en el centro de la ciudad. Aunque es un hotel 3 estrellas a nosotros nos parece más un hostal. Ubicado en un callejón lleno de pequeños restaurantes. Un grupo de ancianos jugaba al Go en una esquina de la calle y en otra esquina un hombre cantaba, aún no sabemos si por afición al karaoke o por dinero.  Llegamos a la 13:30, pero la entrada en a las 15:00 y la habitación no estaba lista, así que dejamos las maletas y nos fuimos a comer. Cerca de allí Xavi había visto un lugar donde comían extranjeros así que preferimos ir allí pensando que hablarían inglés. El pedido se hacía en una máquina en inglés con fotos de la comida que nos era más fácil elegir, pero al pagar con tarjeta salió un mensaje en coreano y no supimos si nos pedía el pin o nos denegaba la tarjeta. Una señora que estaba comiendo nos vio en apuros y nos ayudó en inglés, parece que no aceptaba la tarjeta y decidimos pagar en efectivo. La camarera que era una señora nos llevó hasta la caja para cobrarnos pero no entendía lo que queríamos y llamó a la cocinera que sabía inglés y pudo hacernos el pedido. Yo comí una tortilla rellena de arroz con jamón y cebolla y Xavi arroz frito con kimchi y queso. El kimchi es una col fermentada picante. Los palillos, las cucharas y servilletas están en un cajón en la mesa para servirse uno mismo, también ponen unos vasitos y una jarra de agua gratis, aunque Xavi tomó una Pepsi zero con sabor a limón. Casi a las tres terminamos de comer y volvimos al hotel a hacer el checking. El chico de recepción vio en mi pasaporte que era cubana y le hizo gracia porque me había visto entrar quejándome del frío, y me comentó en español: Cuba muy caliente!  Subimos a la habitación que aunque pequeña tiene lo necesario. Hay un espacio para dejar los zapatos y ponerse unas chancletas. El baño tiene bañera pero sin cortina así que se moja mucho y también se usan otras chancletas para esa zona,  es algo normal aquí. Nos duchamos y dormimos hasta las siete porque lo necesitábamos. 

Nos vestimos y salimos a cenar al barrio de comida callejera de Myongdong. A esta hora ya estábamos a -9. Nos abrigamos más y aún así en las piernas teníamos frío y en la cara me puse mascarilla para aliviar el frío porque seguía el viento. Nuestro barrio que de día nos pareció horroroso, por la noche estaba súper iluminado y lleno de restaurantes con gente a tope. Llegamos al barrio de Myongdong que es donde se mueven los jóvenes y está lleno de tiendas y la calle de la comida. A la entrada vimos la catedral del barrio iluminada aún por navidad. Nos metimos entre los puestos de comida y compramos un pan que es un huevo con queso, luego Xavi comió un pollo picante con queso en un palito y yo lo comí solo de queso. Fuimos a ver la iluminación navideña que aún sigue puesta y callejeamos mirando las tiendas. Volvimos andando al hotel y bajamos a  Cheonggyecheon Stream Park, que es un riachuelo construido para pasear. Encontramos unas figuras iluminadas, pero no caminamos mucho más porque había hielo y decidimos visitarlo de día. Casi a las 12 llegamos al hotel.  Nos llamó la atención la cantidad de gente que hay en la calle siendo domingo por la noche. Pasamos por una tienda de conveniencia abiertas 24 horas para comprar una cerveza y soju que es el ron típico de aquí. Nos lo tomamos en la habitación y dormimos casi del tirón hasta las 5 de la mañana. 

























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